Lo que creíste que jamás pasaría... está pasando. No pierdas tiempo aprende, prepárate y extiende tus brazos al resto de la humanidad.
martes, 20 de julio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
Aprendiendo un poco de viento solar y sus efectos en nosotros.
Vivimos en la atmósfera extendida de una estrella activa. Si bien la luz solar permite y sustenta la vida, la variabilidad del Sol produce chorros de partículas de alta energía y radiación que pueden afectar a la vida.
Bajo el escudo protector de su campo magnético y la atmósfera, la Tierra es una isla en el sistema solar donde la vida se ha desarrollado y prosperado. Los orígenes y el destino de la vida en la Tierra están íntimamente ligada a la forma de la Tierra responde a las variaciones de comportamiento del Sol.. Comprender los cambios en el Sol y sus efectos sobre el sistema solar, la vida y la sociedad es el objetivo a perseguir en la Conexión Sol-Tierra que cada vez se vuelve más y más urgente.
Además de emitir una corriente continua del llamado plasma del viento solar, el Sol lanza periódicamente miles de millones de toneladas de materia en lo que se llama masa eyecciones coronales. Estas inmensas nubes de material, cuando se dirige hacia la Tierra, pueden causar grandes tormentas magnéticas en la magnetósfera y la atmósfera superior y como consecuencia todo tipo de trastornos eléctricos, en comunicaciones, enlaces a satélites, etc.
El clima espacial se refiere generalmente a las condiciones sobre el Sol y en el viento solar, la magnetosfera, la ionosfera y termosfera que pueden influir en el rendimiento y la fiabilidad de la tierra y transmitidas por sistemas tecnológicos basados en el espacio y pueden poner en peligro la vida o la salud humana.
Las tormentas magnéticas producen muchos efectos notables en y cerca de la Tierra:
- Aurora boreal, la aurora boreal y aurora austral, las luces del sur
- Interrupciones de comunicación
- Peligros de la radiación a los astronautas y las naves espaciales en órbita
- Aumentos repentinos de sobrecarga y falla de las líneas eléctricas
- La degradación orbital
- La corrosión en oleoductos
Fuente: nasa.gov
miércoles, 23 de junio de 2010
martes, 22 de junio de 2010
domingo, 20 de junio de 2010
La Antártida pierde el 99% de sus ballenas en el último siglo y quieren volver a cazarlas!!!!
El informe de una ONG ha sido publicado la víspera de la reunión de la Comisión Ballenera Internacional que se celebra mañana en Marruecos y que tiene como objetivo levantar la veda a la caza de los cetáceos.- Los mares que rodean a la Antártida han perdido casi la totalidad de sus poblaciones de ballena azul en el último siglo, en el que estas aguas han pasado de albergar más de 200.000 a sólo 2.300 de estos cetáceos. Así lo advierte la organización conservacionista WWF en el informe que ha presentado con motivo una nueva reunión de la Convención Ballenera Internacional, que comienza este lunes para debatir una posible reapertura de la caza comercial tras 25 años de moratoria. El encuentro tendrá lugar en Agadir (Marruecos), y se prolongará hasta el viernes 25 de junio. Bajo el título “Salvemos las ballenas, salvemos el océano Antártico”, el estudio revela lo reducidas que se encuentran las poblaciones de varias especies de ballenas del hemisferio sur. Así, WWF alerta de que, si hace un siglo vivían en los mares de alrededor de la Antártida más de 200.000 ballenas azules, hoy se estima que no sobreviven más de 2.300 ejemplares. Además, tras la muerte de 725.000 rorcuales comunes a manos de los buques balleneros, la especie está inscrita actualmente dentro de la “Lista roja” de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como “amenazada”. “Y, aún así, la Comisión Ballenera propone reabrir la caza comercial de la especie en los mares antárticos”, lamentan los ecologistas.
Todo un hemisferio.
Para WWF, el informe desmuestra la importancia de prevenir la caza de ballenas en el océano Antártico para asegurar la recuperación de las poblaciones de ballenas en el hemisferio sur. “Si se reabre la caza de ballenas en este santurario antártico, se dispara la posibilidad de que desaparezcan de los mares de muchos otros países en África, Oceanía, las islas del Pacífico y Sudamérica”, alerta la ONG. La caza de ballenas fue paralizada en la Antártida en 1994 como respuesta a la caza comercial “desenfrenada” durante el pasado siglo, que provocó la muerte a más de un millón de ballenas, según WWF, que asegura que varias especies fueron llevadas a su práctica extinción. “Si existe un lugar en el que las ballenas hayan de ser protegidas, es el santuario antártico. Eliminar la caza en estas aguas debería ser una responsabilidad fundamental y prioritaria de los gobiernos de la Comisión Ballenera”, concluye Wendy Elliot, responsable del Programa de Especies de WWF Internacional.
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