No, no, no. No es el fin del mundo. El planeta se mueve como en el juego de samba y nosotros que hemos sido un poco apáticos al cuidado de los detalles, miramos cómo le pasa a otro, a Haití, a Chile... y si esta noche el huracán, el sismo, el tornado o el tsunami tocan a nuestra puerta? No, no hay que dormir vestido por si acaso, hay que dejar cerca una botella de agua, una linterna, o fósforos (ja, ja, estarás pensando que si te llega un tsunami se te van a mojar los fósforos, sí es cierto) algo de comida enlatada, "alimentos no perecederos", algún botiquín como el que hacíamos en la escuela sería útil. Si es de noche es fácil acopiar algunas cosas pero si es en horario de trabajo, sería un poco difícil transportar una mochila con tantos elementos, y, el celular, la notebook, el iPod, el GPS, si algo nos sucede no van a funcionar pero sé que es lo primero que vas a tomar para llevarte. Lee un poco de rutas, no confíes en la computadora del auto, trata de mantenerte independiente de los elementos que te esclavizaron hasta ahora, que te mantuvieron dormido para que no pensaras (que es una forma de esclavitud), una brújula poco podría ayudarte si el eje de la Tierra cambiara o el magnetismo se modificara más. Hiciste algún curso de primeros auxilios? Cómo vas a ayudar a los tuyos o a los otros sin un conocimiento mínimo de algunos temas? Cómo le explicarías a tus hijos lo que ocurre si tuvieras que trasladarte a zonas más seguras?
¿Que te parece una ficción? Por ahora sólo es una ficción, estamos de acuerdo, y me atrevo a preguntarte ¿hasta cuándo?
No es esta una de las tantas locas, loquísimas teorías de destrucción en el 2012, lo que sucede empezó hace mucho y tiene que ver con todo, con los conflictos de poder, con el comportamiento humano con la naturaleza, la poco clara noción de que el planeta es también un recurso no renovable.
Todo lo que está pasando en otros lugares, son señales, nos muestra cómo podría ser, el ser humano llevado a situaciones límite: deshumanizado. Que no nos pase, no perdamos lo único que nos queda ante lo indescriptible, lo único que nos puede mantener más allá de un cinturón de fotones, del cambio del eje terrestre, de un tsunami o de que el perro del vecino ensucie mis hermosas plantas del cantero de la vereda, lo único que nos permite marcar la diferencia, la voluntad, la decisión, la esperanza y las manos extendidas hacia el otro.
Si llegaste leyendo hasta aquí, estás tan empeñadamente loco como yo, y si es así, sabemos que somos dos los que no dormimos.
